Plácido Garza

Irreverente
Apagones a bajo cero exhiben turbiedad de CFE

Bartlett compra carbón a Armando Guadiana, senador morenista, y desprecia energías limpias más eficientes.


Plácido Garza


En octubre de 2020 cuando hablé con la directora de la organización “Familia Pasta de Conchos”, supe que la corrupción de la CFE tantas veces achacada a priyistas y panistas, galopa a rienda suelta bajo el mando de Manuel Bartlett.

Les platico: no solo fue una soberana falta de humanidad prometer a las familias de los mineros, el rescate de sus cuerpos después de 15 años de la tragedia, sino que la voracidad de Bartlett y sus secuaces tiene sumida a la CFE en un mar de carbón, yendo contra las tendencias mundiales que sustituyen a pasos agigantados el uso de ese mineral para mover las turbinas generadoras de electricidad.

En varios artículos de esta irreverente columna he dado cuenta del contubernio que existe entre el senador Armando Guadiana -de Morena- y los corruptos mandos de la CFE, para comprarle carbón al sombrerudo legislador por Coahuila.

Van las ligas:

https://detona.com/articulo/apagon-masivo-afecta-mas-de-10-millones-de-usuarios-primero-asi-en-20-anos

https://vanguardia.com.mx/articulo/ey-bartlett-el-apagon-masivo-de-ayer-fue-el-primero-asi-desde-hace-20-anos

El Ing. Esteban García fue jubilado anticipadamente de la termoeléctrica de Nava -a pocos kilómetros de Piedras Negras- porque lo acusaron de filtrarme información relativa a las compras que la CFE realiza a los fundos de Guadiana en la zona de Barroterán, Agujita y Palau, Coahuila.

En su jubilación sufrió la reducción del 30% de sus prestaciones y el sindicato nacional de electricistas nada hizo para defenderlo.

Por cierto, un mes después se supo que la filtración no provino de dicho empleado, sino de la mismísima sede nacional de la CFE en la CDMX, y a pesar de eso, nada se hizo en favor de Esteban.

Tomando como base la información del hoy jubilado trabajador de la CFE, mi BigData descubrió que el 60% de la energía que genera hoy en día la CFE, proviene de turbinas que son alimentadas de carbón, lo más contaminante del mundo.

El 10% es de fuentes fluviales y el 30% se reparte entre una escasa cantidad de fuentes limpias (eólicas y solares) y un galimatías de proveedores que son entre privados y asociaciones de ex directivos de la CFE con empresas extranjeras.

Mis informantes me mostraron copias de más de 200 contratos que la CFE tenía autorizados a empresas candienses, norteamericanas y francesas, principalmente, desde el sexenio de Peña Nieto, producto de la “reforma energética”.

Me llamó la atención una cláusula que aparecía en el 90% de los contratos que mi BigData revisó. 

Recuerden que con esta plataforma es posible analizar cantidades planetarias de información en nano segundos (mil millonésima parte de un segundo).

Esa cláusula que fue incorporada como “norma de respaldo” -como se le llama en el argot de los contratos internacionales- obligaba a todos los proveedores de energías limpias a entrarle al quite con sus técnicos especializados -hombro con hombro- con los de la CFE, en caso de apagones o lo que se llaman “fallas catastróficas”.

Uno de esos apagones ocurrió la tarde del 28 de diciembre de 2020 que provocó más de $1,000 millones en pérdidas, al dejar sin energía a 10.5 millones de consumidores industriales, comerciales y domésticos.

Según la CFE, la causa fue el incendio de unos pastizales. Versión burda de los burdos que mal dirigen a esa dependencia.

Según mis fuentes dentro de la misma CFE y avalados por expertos canadienses- la falla fue provocada por falta de mantenimiento de las líneas de transmisión en puntos que por seguridad estratégica, no puedo revelar, debido a que todavía se encuentran en situación vulnerable y pueden ser objeto de atentados, debido a la fragilidad de su estado.

Las mismas fuentes consultadas me dicen que las energías limpias (viento, sol) requieren 80% menos mantenimiento que las que provienen del carbón y otros sub minerales fósiles.

Este dato es crucial y determinante para explicar por qué en pleno invierno y con temperaturas bajo cero, “truenan” las líneas de transmisión, dejando a millones sin el resguardo del calor que provee la energía eléctrica.

Como todos sabemos, la 4T enterró a la “reforma energética”.

Tengo información de -exactamente- 178 litigios que se ventilan en estos momentos en tribunales y cortes internacionales, de empresas canadienses, gringas, francesas, suecas, danesas y de otros países, en contra del gobierno mexicano.

También sé que la CFE -en vez de dar su brazo a torcer y reconocer la validez de los contratos, por muy neoliberales que sean- les quiere hacer frente a tales demandas mediante cabilderos de pacotilla -todos ex legisladores mexicanos y gringos- que buscan parar los litigios mediante moches a sus contrapartes de los países citados.

Y el escalofriante dato que les voy a compartir viene desde el círculo más cercano a Bartlett, específicamente de un directivo que está hasta la madre de lo que ve en las oficinas del jefe, del jefe de su jefe:

Solo en pago de cabilderos y de abogados que están tratando de responder a las demandas, la CFE -o el gobierno federal- lleva gastados en los últimos 14 meses, 7 millones de dólares.

Abogados de las empresas demandantes con quienes he tenido contacto me dicen que más que un ganador y un perdedor, en juicios de este tipo hay lo que se llaman “arreglos concensados”.

Mi fuente calcula que el gobierno federal tendrá que pagar cientos de millones de dólares en penalidades para llegar a esos “arreglos concensados”, siendo que lo mejor para México sería que “dieran su brazo a torcer” y reconocieran los contratos con las empresas extranjeras.

Así, saldrían ganando todos. Primero, los habitantes de México, que tendríamos energías limpias, menos contaminación, apagones reducidos a su mínima expresión y eficiencia operativa y administrativa en la generación de energía.

Ganaría también el gobierno, que disminuiría en un 45% su presupuesto para operar a la CFE, ya que al permitir que extranjeros movieran buena parte de la electricidad en forma limpia, bajaría la necesidad de hacerlo con personal propio.

Además, el gobierno mexicano ganaría miles de millones de pesos, pues todos los contratos de la “reforma energética” le dan a México el papel de “socio pasivo”, que en el argot quiere decir que por hacer nada, por mover ni un dedito, estaría recibiendo entre el 15 y el 30% de todas las ganancias que las compañías extranjeras recibieran como parte de este acuerdo.

CAJÓN DE SASTRE
“Ahora sí sabemos el por qué de los apagones y también por qué diablos la 4T le dio en la madre a la ´reforma energética´. Operar con carbón y en lo oscurito es proteger a los bandidos de Río Escondido. Así se llama el pueblo donde está la termoeléctrica de Nava, Coahuila. Ni crean que estoy inventando un nombre”, dice la irreverente de mi Kalifa.

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About The Author

Plácido Garza Presidente del portal noticioso www.detona.com Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Creador de la primera plataforma de BigData en México. Escribe diariamente su columna IRREVERENTE para prensa y TV de medios nacionales y de otros países. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.

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